Entendiendo las lesiones tendinosas” es la primera de al menos tres entregas. En ellas intentaremos que podáis entender el porqué de algunas de vuestras lesiones, el porqué del tratamiento que recibís, y que comprendáis la importancia de la prevención en este tipo de patologías.

Será una aproximación sencilla a estas complicadas lesiones. No necesitaréis ser expertos en la materia para entender vuestra lesión tendinosa; ya sea tendinopatía en el tendón de aquiles, tendinopatía rotuliana (rodilla del saltador), tendinopatía de la cintilla iliotibial (rodilla de corredor), etc.

 

Se acerca la Maratón de Valencia y cada año se repiten situaciones parecidas en torno a ésta. Vamos a analizar dos de éstas relacionadas con las lesiones tendinosas.

 

La primera situación es la que se da unas pocas semanas antes de la cita. Son esas semanas en las que los deportistas alcanzáis la mayor carga; aumentáis volumen en forma de kilómetros, y aumentáis intensidad en forma de velocidad, series, menos descanso, etc.

En consulta se escucha una frase sobre las demás

  • “Me ha pasado justo cuando mejor me encontraba…”

Y es así. Es cuando mejor estáis a nivel cardiopulmonar y muscular. La respiración no es un obstáculo y la fatiga muscular tampoco, tenéis la sensación de que nada os puede parar. Y llenamos tanto el cubo que al final rebosa.

la carga del corredor

Nuestros tendones son capaces de soportar una determinada carga y si les sometemos a cargas más altas, esto se traduce en dolor y lesión. Viendo la imagen ilustrativa estamos entendiendo las lesiones tendinosas.

No es que los tendones no se adapten al entrenamiento como lo hacen vuestros músculos y vuestro sistema cardiopulmonar; es sólo que se adaptan algo más lentamente, y que son más sensibles a los cambios bruscos de carga de entrenamiento.

En esta situación hay que ayudar a convivir al deportista con la lesión hasta conseguir su meta. Pocos os planteáis abandonar este reto a tan sólo tres semanas con todo lo que habéis trabajado. Lo hacemos mediante el tratamiento en equipo (paciente, médico, fisioterapeuta, etc.), y regulando esos grifos para no pasar de ese nivel de carga que podría lesionar el tendón.

 

La segunda situación se da uno o dos meses después de la Maratón. Son esos corredores que han arrastrado molestias o dolor tendinoso durante la preparación de la carrera.

Muchos os tomáis un mes al menos de descanso para desconectar un poco y, lógicamente, se espera que después de un mes de descanso al retomar los entrenamientos las molestias hayan desaparecido. Pero nada más lejos de la realidad, una de las características de las tendinopatías es que no tienen por qué mejorar con el reposo. Si al lesionar el tendón su capacidad de carga disminuye, debemos entrenar al tendón para que se adapte a cargas cada vez más elevadas. Es decir, cuando un tendón se lesiona su cubo es muy pequeño y rebosa enseguida. Conforme vamos entrenando al tendón, ese cubo se va haciendo progresivamente más grande.

Así pues, el cese de la actividad deportiva no siempre es la mejor opción en el tratamiento de las tendinopatías.

 

Esta es una simple y sencilla aproximación a un problema como las tendinopatías, que en ocasiones es muy complejo. Cada tendinopatía es diferente y compleja en sí misma dependiendo de la localización, la persona, el deporte que se realiza, y los objetivos del paciente. Sin embargo, el objetivo de esta entrada al blog era presentar las bases del tratamiento de las lesiones tendinosas de manera muy global y sencilla.

 

 

Espero que esta aportación os haya ayudado a entender algunas de las decisiones que tomamos durante el tratamiento de las tendinopatías como son: la cautela en la progresión de la carga (ver cuánto abrimos el grifo), el no dejar de realizar actividad deportiva (adecuando el nivel de carga), o enseñar ejercicios para entrenar al tendón (hacer el cubo progresivamente más grande).

 

En la próxima entrega de “Entendiendo la lesión tendinosa” ahondaremos en esos factores que influyen en la capacidad de carga del tendón y en la carga a la que lo sometemos. Seguiremos empleando un lenguaje ágil y sencillo, así que espero que os resulte ameno.

 

¡Gracias a todos!